¿Y ese enojo por que? Quien te la mató, que no te la guisó.
Y ahora a ti que mosca te pico.
Y en menos de lo que canta un gallo, los pollitos se vuelven millonarios.
Y que ¿yo soy hijo del gendarme?
Y tú que pintas en esta estampita.
Ya apareció el peine.
Ya bajalé la espuma a tu licuado.
Ya cálmate, ya no le eches mas leña al fuego.
Ya comí, ya bebí, ya no me encuentro aquí.
Ya eso es como queriendo pelear.
Ya estarás jabón de olor, ni que perfumaras tanto.
Ya le llego el agua hasta el cuello.
Ya le llego la lumbre a los aparejos.
Ya mero nos besa un pobre, nomás la pared divide.
Ya ni hablar, dijo un mudo.
Ya ni la burla perdonas.
Ya no la quieras con chongo, aunque sea pelona.
Ya no llorar es bueno.
Ya no se cuece al primer hervor.
Ya no te hagas rosca, que no et queda.
Ya no te queda de otra más que agarrar al toro por los cuernos.
Ya nos cayó el chahuistle.
Ya porque nació en pesebre, presume de niño Dios.
Ya quería usted poner pies en polvorosa.
Ya se te boto la canica.
Ya solo te queda el pedo y el rebuznido.
Ya te cargo patas de cabra.
Ya tú ni la burla perdonas.
Ya ves que pedro la hace y Juan la paga.
Yo a las pruebas me remito.
Yo Colon y mis hijos Critobalitos.
Yo como los Santos Inocentes, ver oír y callar.
Yo como ni amor le tengo, ni atención le pongo.
Yo como Santo Tomas, hasta no ver no creer.
Yo creo que tu andas dando palos de ciego.
Yo de eso estoy pidiendo, mi bendita caridad.
Yo estoy como las moscas, diciendo ando arando y no hago nada.
Yo estoy como Santa Rosa, cada día más hermosa.
Yo gane aunque sea por un pelito.
Yo me siento en un callejón sin salida.
Yo mejor me voy en el carrito de Santa Manuela, ratitos a pie y ratitos en las ancas de tu abuela.
Yo no como con tus saludos.
Yo no compro pleitos, ni sudo calenturas ajenas.
Yo no creo ni en la paz de los sepulcros.
Yo no digo cuando si no que a que horas.
Yo no le pido a Dios que me de, solo que me ponga donde hay que yo agarrare.
Yo no me espanto con el petate del muerto.
Yo no meto las manos en la lumbre por nadie.
Yo no necesito de hules pa nadar.
Yo no quiero entrarle a una lucha sin cuartel.
Yo no quiero ser plato de segunda mesa.
Yo no soy como las urracas, yo solo agarro lo que me dan.
Yo no vengo a hacerle el caldo gordo a nadie.
Yo no voy a querer ser cuchillito pa mi pescuezo.
Yo prefiero comer frijoles en paz, que un banquete en contienda.
Yo prefiero ser foco de mi casa, que candil de la calle.
Yo puras habas de tu ingrato amor.
Yo sé cual es tu talón de Aquiles.
Yo soy como la miel de abeja, que quien me prueba no me deja.
Yo soy la que siempre paga los platos rotos.
Yo te conejo liebre.
Yo te conozco mosco.
Yo tendré malos ratos, pero no malos gustos.
Yo tengo poco pelo, pero bien peinado.
Yo ya estoy del otro lado del bien y del mal.
Yo ya no creo en los santos Reyes.
Yo ya no estos pata esos trotes.
Yo ya no quiero queso, si no salir de la ratonera.
Yo ya se cual es su lado flaco.
Yo ya soy una mona muy vieja, pa que quieran hacerme morisqueta.